Entre 100.000 y 200.000, que no 2 millones, se han manifestado hoy para defender a la familia tradicional. La familia formada por un matrimonio entre hombre y mujer e hijos, cuantos más mejor. Hay alguien que siempre me dice que la fijación por la procreación es porque la pobreza les supone un terreno abonado para sus doctrinas. Me cuesta trabajo imaginar que alguien tenga esas intenciones.
Lo primero que me llama la atención es que, curiosamente, esta manifestación sea promovida, auspiciada, patrocinada y subvencionada por representantes de la religión católica. Y digo que me llama la atención enormemente porque estos religiosos defienden algo que no conocen, porque les está vetado. Ni Rouco Varela ni Joseph Raztinger han formado parte jamás de ningún matrimonio, ni mucho menos han tenido hijos, ni de modo alguno ha defendido activamente ese modelo de familia que tanto les gusta. Es sorprendente hasta qué punto se puede practicar el cinismo para tratar de imponer a los demás un estilo de vida del que ellos mismos no participan. Si tan en crisis está la familia, si cada vez se alejan más de los valores cristianos, ¿no estaría bien que esos buenos y eminentes cristianos formaran familias modélicas? Se ve que no, que es mucho más fácil decirle a los demás lo que hay que hacer. Eso es como si Al Gore pretendiera que los demás solucionásemos el cambio climático viajando en bicicleta, mientras el viaja en un jet privado… vaya! quizá les tengamos que dar un premio a éstos también.
Lo segundo que me sorprende es cómo de repente la familia está en peligro, en crisis. Y digo yo, que como puede ser que la crisis sea tan repentina, a lo mejor ya lo estaba de antes, y no es culpa de las escasas, pero exitosas, 5.000 bodas entre personas del mismo sexo. Pensándolo bien, incluso aunque hubiesen sido otros 200.000 gays y lesbianas los que se hubiesen casado habría cambiado nada para las que se autoproclaman familias decentes. Porque la extensión de derechos a los demás, no les afecta a ellos. Nadie les ha impedido casarse, tener hijos, y nadie les ha dicho con quién irse a la cama. Al contrario de lo que ellos pregonan. Porque mientras estos colectivos disfrutan de sus derechos recién adquiridos festejando y sin meterse con nadie, las familias adoctrinadas por los religiosos se irritan porque ya no son los únicos, ya no tienen exclusividad. No están defendiendo la naturaleza del matrimonio, ni la pureza de la familia. Lo que están defendiendo, como siempre desde la derecha, es el derecho a ser distintos y mejores a los demás. Una cierta legitimidad para poder mirar a los demás por encima del hombro, desde su posición privilegiada no por todo lo que ellos tienen, sino por todo lo que no tienen los demás.
Ellos no se manifiestan a favor de las familias tradicionales, sino en contra de las demás familias. No defienden su modelo, sino que atacan el de los demás. Es curioso que, con lo que les gusta reclamar café para todos en según qué ámbitos, este no les gusta, porque supone dar a los demás derechos que hasta hace poco sólo ellos tenían.


miguelnunezrios wrote,
Muy bien expresado!
De todas formas estos estaran erre que erre toda la vida…. bueno, hace tiempo, la Iglesia tenia una postura más moderada en las formas; podian discrepar del anterior Gobierno socialista, sin embargo no lo demostraban a golpe de manifestación y proclamando, dia si y dia tambien, cuanto les separaba del gobierno de España.
Ademas hay otra cuestión, y es que la Iglesia como institución, en parte, representa a un Estado extranjero, y que yo sepa el Estado español no ha financiado ninguna manifestación en el Estado vaticano para, por ejemplo, que los curas se puedan casar, porque eso sería una ingerencia en asuntos internos de otro país… cosa que, diplomaticamente, no esta muy bien vista.
Se ve que la Iglesia eso de la diplomacia se lo pasa por el forro de los cojones, sin embargo, me parece que deberian volver a la via de la cordura, de la sensatez, y dejar de tocar los huevos, y si tienen alguna discrepancia, dejarla para los despachos a puerta cerrada, y a la negociación tranquila de lo que haya que negociar, pero sin chulear al Gobierno y sin andar provocando.
Que se ocupen más de cosas como las declaraciones del Obispo de Tenerife, que eso sí es una puñetera vergüenza en cualquier pais democrático.
Y que esos nos quieran dar lecciones, ¡manda huevos!.
Link | 30-12-2007 at 21:07
Jaume d'Urgell wrote,
Hace falta honestidad, honradez y coherencia. La clase política mundial apesta, y en concreto, la peninsular está anclada en el alto medievo.
Link | 31-12-2007 at 0:27
ElOsoEstudioso wrote,
ES brutal esto de las manifestaciones. Yo no puedo entenderlo de verdad. Me parece muy correcto tu punto de vista de que no puede hablar un cura de familia si él no ha formado ninguna.
Al final, con este tipo de acciones desmedidas, lo que la propia Iglesia consigue consintiendo los desaires de estos obispos, es una alteración en la “imagen corporativa” de la Iglesia, porque los mandos altos de la Iglesia, que son los que convocan manifestaciones para este tipo de estupideces deslucen la otra labor importantísima de la Iglesia, la humanitaria, que no tiene comparación en el mundo, y hace que identifiquemos al clero en general como fascistas soplagaitas aburridos en sus despachos cuando hay todo un “ejército” de religiosos por el mundo dando su vida por los demás en todo tipo de labores de ayuda a los necesitados. Ellos son la verdadera Iglesia, y no como digo, el Señor Rouco Varela ni sus allegados.
Y es que la familia tradicional no está en crisis, todo es una cuestión de “tu maricón no vas a estar al mismo nivel que yo, porque tu eres maricón y yo no” y ya está.
Mira que yo no soy nada afín a este gobierno socialista actual, pero espero que si el PP llega al gobierno, no retire esos derechos.
Link | 3-01-2008 at 9:02